Disfrazado de médico roba Bs 396.000 en una clínica y sospechan de un“pitazo”

Pasado el mediodía de ayer, en las puertas de la clínica Nuclear, el chofer de la ambulancia fue encañonado con arma por un sujeto vestido de médico. Le arrebató el maletín con la remesa de los salarios. Policía ve que hubo una gran planificación

Felcc recogió evidencias en el lugar del suceso, en la clínica Nuclear | J. C. Torrejón
FELCC recogiendo evidencias del lugar del hecho. Foto El Deber

No hay otra explicación, para la Policía el asalto a una ambulancia de la clínica Nuclear y el robo de casi Bs 400 mil a manos de un sujeto vestido con mandil blanco de médico y su cómplice en una motocicleta, fue calculado y luego de una alerta o lo que comúnmente se conoce en el léxico policial, un ‘pitazo’.

El hecho sucedió alrededor de las 12:20 de ayer en las afueras de la clínica ubicada en la calle Sara casi Junín.

Las investigaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), dan cuenta que el conductor de la ambulancia había recogido una remesa de Bs 396.000, de una entidad financiera del centro de la capital para el pago de los salarios de los trabajadores.

Cuando el conductor estaciona la ambulancia frente a la clínica, se apresta a abrir la puerta para salir, entonces aparece un hombre de bata blanca, barbijo y el chofer no sospechó nada porque creyó que era un médico. Le apuntó con un arma de fuego, le quitó el maletín y escapó en una motocicleta que justo apareció por ese lugar, era su cómplice.

“Yo estaba con el maletín, él estaba con mandil blanco, no me dijo nada y en ese momento sacó el arma y así uno se pierde, no supe qué hacer, me lo quitó el maletín y se subió a una motocicleta negra”, dijo.

El conductor reveló que tras ver que el hombre se subió a la motocicleta corrió y grito a la gente para que lo agarren. “Un señor que vio y escuchó quiso agarrarlo pero el hombre con mandil blanco le apuntaba con un revólver. El dinero era para el pago de sueldos”, dijo la víctima.

Todo planeado

Guardias de otro centro de salud al lado de la clínica Nuclear lograron ver de cerca lo que pasó. Observaron que una motocicleta llegó por la calle Junín. El conductor de la moto vestía de forma casual, pero descendió otro con bata blanca. Lo dejó en la esquina y el hombre disfrazado de médico caminó al menos unos 30 metros hacia la dirección de la clínica. En ese momento su cómplice siguió su marcha en la motocicleta y dio la vuelta. Cuando el de mandil blanco ya estaba a pasos de la clínica llega la ambulancia y el pistolero ejecuta el asalto, mientras la motocicleta ya estaba en el sitio mismo para recoger al atracador y emprender la fuga.

“Este atraco fue calculado, pero después de un ‘pitazo’. Sabemos que los autores son bolivianos y actuaron por una alerta que recibieron que la plata estaba saliendo en la ambulancia”, dijo.

Agentes de la Felcc se encuentran movilizados en procura de identificar la motocicleta. Tiene datos de que se trata de una motocicleta marca Boxer pero está apelando a imágenes de cámaras de seguridad y cree que los autores son bolivianos.

Cuatro asaltos con botines

La Felcc tiene registrados al menos cuatro asaltos en lo que va de esta gestión con robo de dinero. Entre el 15 y el 30 de febrero se registraron dos atracos pero esa vez realizados por reclusos de la cárcel de Montero que salieron con permiso del gobernador. El primero un recluso salió y asaltó un surtidor por la avenida Virgen de Cotoca entre el cuarto y quinto anillo, robó Bs 250. 000.

En pleno carnaval, el 26 de febrero, otro recluso de la cárcel de Montero, sentenciado por narcotráfico, logró el permiso del mismo gobernador y asaltó una casa por la zona norte para robar Bs 500.000 de una caja fuerte.

En pasados días del garaje de un banco, en una zona céntrica, otro sujeto armado asaltó a un hombre y le arrebató Bs 250.000.

Todos estos casos fueron esclarecidos con la detención de los autores que fueron enviados a la cárcel por orden de la justicia.

La Felcc asegura que en los cuatro hechos se robaron casi del mismo método cerca de un millón y medio de bolivianos, pero que el único caso que queda por esclarecer es el que se registró ayer en las puertas de la clínica Nuclear.

EL DEBER