Contrabandistas optan por el ‘traslado hormiga’ de mercadería desde Chile

Después de reducir el contrabando masivo por las fronteras con Chile y Perú, ahora los militares del Comando Estratégico Operacional (CEO) afrontan el “contrabando hormiga” desde poblaciones chilenas, otra estrategia de quienes se dedican a este ilícito.

En los operativos realizados por los efectivos militares, que dependen del Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando, se identificó que en algunas poblaciones fronterizas chilenas los contrabandistas almacenan sus mercaderías para luego, a través de vehículos pequeños, internarlas al país dejando de lado el contrabando masivo.

“Hemos verificado que muchos de los depósitos en el lado chileno, en la frontera, están llenos con mercadería que, seguramente, (los contrabandistas) van a tratar de ingresar al país utilizando nuevas estrategias. (…) Hay poblados y de ahí están sacando en vehículos pequeños y de esos poblados están sacando vehículos pequeños como si fuese contrabando hormiga”, explicó ayer a La Razón el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Gonzalo Rodríguez Fernández.

La autoridad añadió que se tienen identificadas las comunidades que se dedican a “ocultar” las mercancías ilegales, pero que, por motivos de estrategia, prefirió no detallar los nombres, ya que se harán operativos para evitar que ingresen a territorio nacional.

Por esas zonas ingresan diferentes tipos de mercaderías como ropa usada. Por Decreto Supremo 28761, de junio de 2006, está prohibida su internación al igual que los vehículos denominados chutos.

“Por ley no puede ingresar ropa usada, tampoco pueden ingresar vehículos indocumentados llamados chutos porque no somos un país de depósitos de chatarras, somos un país digno que estamos llevando una nueva vida, un nuevo futuro que se está trabajando”.

Dijo que con la instalación de los puestos militares adelantados en el límite fronterizo con Chile se redujo los volúmenes de mercadería ilegal que ingresaban a territorio nacional por diferentes rutas alternas ilegales, evitando así el paso por los puntos obligatorios que existen con el país vecino.

A la fecha son cinco los puestos militares adelantados que operan desde enero en la frontera con Chile. Estos fortines realizan los trabajos de incautación de mercadería ilegal y vehículos indocumentados. También se queman los motorizados si sus dueños oponen resistencia. Otra de sus tareas es la de inhabilitar las rutas utilizadas por los contrabandistas.

En abril de 2018, el Gobierno creó el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando con el objetivo de frenar este ilícito en la frontera. Este despacho determinó construir 25 fortines, 19 en el límite con Chile y 6 con Perú.

El objetivo principal de los efectivos militares que se encuentran en los puntos de control fronterizo es obligar a esas personas a que internen sus mercancías por los puntos habilitados con Chile: Chungará-Tambo Quemado, Colchane-Pisiga, y Visviri-Charaña. También que lo hagan por los pasos legales con Perú.

“El objeto del ingreso de las Fuerzas Armadas (FFAA) a la lucha contra el contrabando, es justamente para controlar el ingreso del contrabando masivo porque entraban en caravanas. El ‘contrabando hormiga’ se mantiene en los puntos primarios, especialmente. Tenemos como ejemplo Desaguadero, Pisiga, Charaña, Tambo Quemado”, señaló Rodríguez.

Indicó que este tipo de mecanismo de contrabando se efectúa principalmente en las poblaciones fronterizas con Argentina: Yacuiba, Bermejo (Tarija) y Villazón (Potosí). Para frenarlo, anunció que las FFAA diseñan un plan con el que se prevé controlar el ingreso de mercadería ilegal por esos pasos limítrofes.

Inteligencia identifica a militares que apoyan el ilícito

Las Fuerzas Armadas (FFAA) cuentan con una unidad de Inteligencia que se encuentra en las zonas fronterizas, la cual tiene la misión de identificar no solo a quienes se dedican al contrabando, sino también a los efectivos militares que coadyuvan con este ilícito.

“Las FFAA tienen un equipo de Inteligencia distribuido en la frontera que está trabajando muy bien (…) y que nos va informando de todo. Este equipo no solo trabaja para ver cómo están operando los contrabandistas, sino también ve cómo están trabajando los militares”, informó a este medio el viceministro Gonzalo Rodríguez

Reconoció que al inicio de las operaciones militares en el límite fronterizo con Chile, entre noviembre y diciembre del año pasado, se tenían casos de personal militar que se dedicaba a estas ilegalidades.

Dijo que en algunos casos se identificó a los uniformados que recibían coimas así como “aprovecharse de las circunstancias” cuando se quemaba los motorizados con contrabando, de donde sacaban “algunas cajas para su beneficio”.

“El año pasado, cuando recién hemos nacido, ahí, la verdad, estaba muy preocupado, especialmente entre noviembre y diciembre, donde no había forma de controlar, pero ahora sí las FFAA están cumpliendo con un rol que yo pienso que es exitoso”, indicó.

El 8 de mayo, el viceministro comunicó que por estos hechos ilícitos las FFAA determinaron dar de baja a seis instructores que estaban a cargo de los operativos en las zonas fronterizas.

LA RAZON

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